viernes, 11 de junio de 2010

concepciones del aprendizaje

Si asi me lo permiten yo me quedo con el analisis que hace Perrenoud al describir a las competencias como: una capacidad , lo que nos ha llevado a suponer que el desarrollo de las competencias tiene que ver de manera importante con procesos de capacitación. En este sentido, es el propio Perrenuod que nos aclara el alcance de la cuestión cuando postula: “Una persona que capacita no dicta muchos cursos. El coloca al estudiante en las situaciones que lo obligan a alcanzar un objetivo, resolver problemas, tomar decisiones.
Por lo que “El conocimiento y la comprensión –afirma Barnett- van de la mano con la competencia. El conocimiento y la comprensión se deben construir desde el comienzo, forman parte integral de la competencia, siendo constituyentes significativos de ella”. en pos de los nuevos conocimientos y alumnos.

Desde mi punto de vista este tipo de aseveraciones integran mas las competencias de los alumnos del hoy.

El aprendizaje y el desarrollo de las competencias

¿El aprendizaje es algo tan absolutamente trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Desde mi punto de vista no; ya que como menciona Perrenoud el simple hecho de aprender es una competencia de hecho le otorga un valor relativo a los conocimientos: "definiré una competencia –afirma él- como una capacidad de actuar de manera eficaz en un tipo definido de situación, capacidad que se apoya en conocimientos, pero que no se reduce a ellos". Él considera que los conocimientos “son representaciones de la realidad, que hemos construido y recopilado de acuerdo a nuestra experiencia y a nuestra formación" , y por ello establece una diferencia sustantiva entre estos y aquellas, ya que las competencias, para él, sólo "utilizan, integran, movilizan conocimientos". Por lo que es más que observar y medir, va mas allá de lo simple es el conocimiento autónomo y empírico de cada alumno que por si mismo tiene su grado de complejidad.

Aunque miran las competencias en términos de acción, le otorgan sin embargo a los conocimientos, los valores, las habilidades y las actitudes una importancia sustantiva como atributos intrínsecos de tales competencias. Así, por ejemplo, “Gonczi definió a la competencia como una serie de atributos (conocimientos, valores, habilidades y actitudes) que se utilizan en diversas combinaciones para llevar a cabo tareas ocupacionales”. De hecho, este mismo autor en 1994 “acuñó el enfoque de competencia integral u holístico, definiéndolo como una compleja estructura de atributos (conocimientos, actitudes, valores y habilidades) necesarios para el desempeño en situaciones específicas”. En tal enfoque, Gonczi concibe las competencias integrales y holísticas como una imbricada estructura cognitivo-ocupacional que “integra y relaciona atributos y tareas, que permite que ocurran varias acciones intencionadas simultáneas, (y) toma en cuenta el contexto (y la cultura del lugar de trabajo) en el cual tiene lugar la acción.

La adquisición y la retención de conocimientos son el producto de un proceso activo, integrador e interactivo entre el material de instrucción y las ideas pertinentes en la estructura cognitiva del estudiante con las que las nuevas ideas se pueden enlazar de maneras particulares". Moreno, por su parte, en el contexto educativo de la psicología humanista ha desarrollado un concepto muy similar al de esta estructura cognitiva que hemos venido analizando: "A través de la interacción con otras personas, los seres humanos forman un esquema conceptual referencial y operativo (ECRO) mediante el cual configuran una visión determinada de sí mismos, de los demás, de la sociedad y de la realidad en general. Este esquema es algo así como el cristal a través del cual percibimos la realidad y le damos un significado y matiz propios.

El aprendizaje significativo –postula González- es la piedra angular de la educación centrada en la persona. Este aprendizaje consiste en asimilar uno mismo lo aprendido, hacerlo propio tal como se hace con el alimento que se ingiere, se digiere y se asimila". Llama la atención que Flavell usa la misma figura: "Para usar las palabras de Piaget –postula él-, todos los objetos alcanzables se convierten en 'alimentos' que nutren el esquema.

Una competencia se reconoce al relacionar de manera adecuada los conocimientos previos con un problema, es la unida a aquella en que expresaba que “en un trabajo centrado en las competencias, el problema es el que organiza los conocimientos” , nos sugiere que los conocimientos se ven movilizados justo en el mismo momento en que la estructura que los contiene es exigida a ponerlos al servicio de una competencia debido a la acción del sujeto sobre una determinada realidad problemática. Tal acción –como ya se ha dicho antes en la definición- puede estar orientada a satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y/o alcanzar objetivos, pero siempre y necesariamente demandará de la estructura cognitiva del sujeto, aquellos viejos conocimientos que mejor se acomoden a los requerimientos que la nueva situación exige. Es la realidad problemática frente a la que el sujeto se encuentra, la que dispara la estructura cognitiva el movimiento de viejos conocimientos a fin de comprender la situación y resolverla generando así nuevos conocimientos: “El conocimiento y la comprensión –afirma Barnett- vand e la mano con la competencia. El conocimiento y la comprensión se deben construir desde el comienzo, forman parte integral de la competencia, siendo constituyentes significativos de ella”. en pos de los nuevos. De tal circunstancia –según Pérrenoud - emergerá una nueva competencia.